ENTREVISTA PUBLICADA EN www.basquetplus.com.ar
La Liga Nacional vivió gran cantidad de regresos de grandes jugadores que estuvieron durante muchos años en el exterior y haciendo historia en la Selección Nacional.
Y el último fue Lucas Victoriano, que se unión al proyecto de Silvio Santander en Lanús, luego de jugar durante algunas temporadas en el CAI Zaragoza y estar establecido en Madrid como ciudad de residencia.
El tucumano fue entrevistado por Fabián Pérez y Leo Montero en el programa TodoRed (domingos de 22:30 a 24 en Radio LaRed, AM910) y aquí algunos de los fragmentos más importantes de la charla.
“Finalmente aquí estoy, en proceso de adaptación. Y quién lo iba a decir de volver a Argentina y hablar de adaptación, ¿no? Algunas costumbres ahora hay que recuperarlas cuanto antes”, arrancó el base medalla de plata en el Mundial de Indianápolis 2002.
- ¿Cómo te sentís y por qué esta vuelta, para algunos inesperada?
- Yo me siento bárbaro. El hecho que pueda seguir jugando a esto, hacer lo que me gusta y seguir disfrutando, es impagable. Creo que la vida ha sido justa conmigo y tengo que ser un agradecido por todo lo que me ha pasado. Jugar en el Real Madrid y sobre todo por haber estado en el mejor equipo de la historia de argentina. Jugar en las mejores ligas de Europa, Italia, España, ascender, descender. Me pasó de todo y soy un agradecido.
- ¿Vos decís que había mucha expectativa en vos cuando te fuiste por primera vez a España?
- Cuando me fui a España había gran cantidad de gente que pensaba que iba a ser el primer argentino en la NBA y sinceramente, yo nunca me comí esa historia. Después, que hayan dejado a Argentina muy arriba como lo hicieron Pepe y el Colo, después Manu, Fabri, Delfino, Walter, Chapu y Luis, me parece que podría haber estado en ese grupo en ese momento pero las circunstancias de la vida me han llevado para otro lado.
- Tu irrupción en el básquetbol fue a lo grande. Con mucho talento a los 18 años, jugando en primera y con gran personalidad.
- Si, pero yo a los pibes les digo siempre lo mismo. Uno puede ser un crack pero tiene que tener todos los condimentos. Es verdad que yo tenía condiciones, pero no supe seguir creciendo. Muchos me preguntan qué le diría hoy a los chicos. Hay que vivirla, las cosas son muy diferentes. Lo que sí estoy seguro es que ninguno hubiera rechazado una oferta que me hizo el Real Madrid. Luego puede ir mejor, igual o peor, porque ese club es muy diferente, puede ser una trituradora para algunos y algo gigante para otros. Yo estoy muy orgulloso de lo que hice, de poder haber ayudado a mi familia, de poder vivir de esto, conocer gente, conocer mundo y sin olvidarme de donde he salido ni lo difícil que es para muchos amigos míos vivir el presente.
- ¿En algún momento te sentiste mal o triste jugando al básquetbol?
- Si. En el momento ese que me vine a Tucumán porque estaba quebrado (N. de la R.: breve paso en la temporada 2000/2001 en Belgrano de esa provincia) y era el momento de cambiar y buscar alguna alternativa. Yo triste no quiero estar en ningún lado y no hay dinero que me haga estar donde yo no quiera estar. Yo tenía contrato con el Madrid pero la estaba pasando mal y dije: ‘me voy’. Ese escape y el poder estar en mi ciudad con mi familia, me ha oxigenado la cabeza para volver a intentar jugar en Europa. Volví al Madrid y volví a conseguir cosas por lo que la vida me ha dado mucho, muchas segundas chances.
- Después la vida te dio una segunda chance tras varios acontecimientos que sufriste y ahí sí la aprovechaste. ¿Qué pasó ahí, qué cambió?
- Todo se trata de pasar bien el día, tratar de estar contento y bien conmigo mismo para tomar las decisiones que me dan placer, ir a entrenar…divertirme (con el básquetbol). Yo vivo hace mucho tiempo ahí, solo, sin familia y es muy duro. Si no le encontrás la manera la manera de estar bien con vos mismo y con lo que hacés, es muy difícil que después en la cancha puedas rendir. Por eso la vuelta cuando falleció mi hermano (N. de la R.: en 2005) y yo me quería quedar acá.
- Para esta temporada tuviste varios destinos para elegir de ir a jugar, inclusive un emprendimiento personal de ropa deportiva (en España). ¿Qué cosas te hicieron decidirte para venir a jugar a Argentina y a Lanús?
- Me pasó un poco cuando el CAI estaba en ACB, estaba bien y el equipo empezó a sufrir cambios. Yo estaba muy bien en Zaragoza después de tres años y pensé que por lo que había hecho ahí iba a tener un poco más de juego como lo tuvieron Paolo (Quinteros) y Mati (Lescano). Luego empezaron a aparecer otras cosas como lo del comunitario, el ‘seleccionable’, de hecho Matías no jugó las primeras jornadas por ser comunitario. Cambiaron las reglas y yo quedé justo en el medio de una grieta legal porque yo soy español, pero no ‘seleccionable’, entonces ocupo plaza de comunitario. A la vez, al ser español, yo pago 43% de impuestos y el comunitario 22%. Me llegaron ofertas pero al final no eran lo que yo me merezco. Uno se puede sacrificar por dinero, pero no recibí ofertas para considerar.
- Con lo poco que viste de la Liga y lo poco que jugaste ¿qué esperás de este Lanús?
- Ahora no puedo evaluar nada porque llevo apenas una semana acá y hemos jugado dos partidos. Todavía no he visto los roles. Ni ellos me conocen a mí ni yo a ellos. Tienen una ilusión muy grande, yo lo noto y me quieren adaptar cuanto antes. El equipo va a jugar bien y vamos a estar jugando los playoffs, que es lo que se propone el club y con la ilusión de crecer año a año. El presidente, cuando hicimos la conferencia de prensa de mi presentación, ha dicho que en tres años quiere ser campeón de la Liga. Ojalá yo les pueda ayudar a cumplir los objetivos. Es un club muy serio y con muchas ganas de mejorar, aprender y estar arriba.
- Por tu situación personal de tu mujer en España y tu emprendimiento ¿te da para completar los meses que lleva jugar una Liga?
- No pienso en eso. Yo vengo a hora a disfrutar, a sentirme cómodo, a hacer mejores a mis compañeros, a que el entrenador pueda conseguir lo que se propone y el club sus objetivos, y después veremos si vuelvo yo para allá o traigo a mi novia para acá (N. de la R.: es basquetbolista profesion